Jugando a ser... don nadie
Reflexiones de un escribidor de poca monta y unas fotos del montón.
lunes, 15 de mayo de 2023
viernes, 12 de mayo de 2023
jueves, 11 de mayo de 2023
miércoles, 10 de mayo de 2023
martes, 9 de mayo de 2023
lunes, 8 de mayo de 2023
viernes, 23 de diciembre de 2022
Un revuelto
El Papa ha firmado su renuncia para el caso de que sus
impedimentos físicos vayan a más. La verdad es que el pobre hombre lo debe
estar pasando mal. Y seguro que el pasado domingo no saltó cuando Argentina se
proclamó campeona del mundo en ese país pionero en la defensa de los derechos humanos.
Donde los mandamases futboleros obtuvieron otra buena propina. Y pelillos a la
mar en los supuestos de maltratos, vejaciones y alguna que otra sentencia de muerte
sin mayor importancia. Así que si Francisco renquea en demasía, ya me estoy
temiendo la ampliación del Vaticano para alojar a un tercer inquilino: un
pastor alemán, un pila argentino y… vete tú a saber.
Alberto Rodríguez sigue enfadado y con el corazón partío. Y desde que le robaron (según
él) su escaño parlamentario, se vino para Canarias, sembró un Drago y se proyecta
para presidente de esta Comunidad. Quiere demostrar que los votos obtenidos en
las pasadas elecciones, en la candidatura de Podemos, no eran de la formación
política sino suyos. Y será cabeza de la lista regional, porque aspira a darle
en todas las narices a sus excompañeros. Y es que los regeneracionistas también
se copian de tácticas tradicionales. Total nadie se va a enterar.
Esa foto, que da fe de la reunión de la FECAM en Los Llanos
de Aridane, plantea serias dudas. Eso de que los grandes delante y los chicos
detrás, no sé, me da que no es de recibo. Leo que asistieron representantes de
55 municipios canarios. Es decir, faltaron 33. Y me estrujé los ojos al máximo
para ver si había alguien de mi pueblo. Ayúdame tú. Lo mismo fue Noelia a
saludar a Noelia. Hubiese sido lo lógico por muchas similitudes.
Y como hoy se acaban las clases e iniciamos el periodo vacacional navideño, un servidor no puede olvidar unas décadas de no ha tanto. De cuando, quizás, la Navidad era otra cosa. Ahora, con algo mal denominado progreso, creo que se han perdido el espíritu y la ilusión, cayendo en un consumismo desmedido. Poco importan crisis económicas porque la vorágine persiste. Acaparar es señal de avance. Como las propinas han sido abundantes, los caprichos –los pequeños sueños de Ayuso– ocupan los asientos vacíos en los encuentros navideños. Este cada vez más escéptico, entre el 20 de diciembre y el 7 de enero, se suma a los buenos deseos de quienes nos representan en el ayuntamiento, reproduciendo los mensajes depositados en nuestros buzones. El próximo mes de mayo toca cita electoral. Si el Tribunal Constitucional no dicta lo contrario. Porque estamos en un revuelto –bueno, llámalo potaje si te apetece– de tres pares de narices. ¿Independencia de poderes?
Y expresado lo cual, puede que me sume a la lucha del magisterio y me despida hasta el año que viene. Como ya compraste el libro para regalarlo en estas fechas, queda de ustedes s.s.s.q.b.s.m. Pero lávatela primero. Sean felices.

