viernes, 23 de diciembre de 2022

Un revuelto

Ya saben que la presidenta madrileña nos aconseja que dejemos propina para que los camareros puedan cumplir sus pequeños sueños. La generosidad de Isabel raya… el esperpento, cuando no el insulto. Una desvergüenza total. No aboga por un incremento salarial o una disminución de la jornada laboral. No, quiere que escuchemos la campanilla. Y que a voz en grito no agradezcan la dádiva con el clásico booteee. Como si los del cortado fuéramos de sobrados. Me imagino que en unos días propondrá que la jugada se extienda a los ambulatorios y centros médicos para que los sanitarios dejen de lanzar proclamas en las calles capitalinas. Es –debe ser– la táctica utilizada por los políticos mangantes que reclaman de las empresas adjudicatarias de las obras públicas la canonjía de rigor. El tanto por ciento, que se dice. Y la falta de sustancia (gris) es premiada con significadas mayorías. No solo en Madrid.

El Papa ha firmado su renuncia para el caso de que sus impedimentos físicos vayan a más. La verdad es que el pobre hombre lo debe estar pasando mal. Y seguro que el pasado domingo no saltó cuando Argentina se proclamó campeona del mundo en ese país pionero en la defensa de los derechos humanos. Donde los mandamases futboleros obtuvieron otra buena propina. Y pelillos a la mar en los supuestos de maltratos, vejaciones y alguna que otra sentencia de muerte sin mayor importancia. Así que si Francisco renquea en demasía, ya me estoy temiendo la ampliación del Vaticano para alojar a un tercer inquilino: un pastor alemán, un pila argentino y… vete tú a saber.

Alberto Rodríguez sigue enfadado y con el corazón partío. Y desde que le robaron (según él) su escaño parlamentario, se vino para Canarias, sembró un Drago y se proyecta para presidente de esta Comunidad. Quiere demostrar que los votos obtenidos en las pasadas elecciones, en la candidatura de Podemos, no eran de la formación política sino suyos. Y será cabeza de la lista regional, porque aspira a darle en todas las narices a sus excompañeros. Y es que los regeneracionistas también se copian de tácticas tradicionales. Total nadie se va a enterar.

Esa foto, que da fe de la reunión de la FECAM en Los Llanos de Aridane, plantea serias dudas. Eso de que los grandes delante y los chicos detrás, no sé, me da que no es de recibo. Leo que asistieron representantes de 55 municipios canarios. Es decir, faltaron 33. Y me estrujé los ojos al máximo para ver si había alguien de mi pueblo. Ayúdame tú. Lo mismo fue Noelia a saludar a Noelia. Hubiese sido lo lógico por muchas similitudes.

Y como hoy se acaban las clases e iniciamos el periodo vacacional navideño, un servidor no puede olvidar unas décadas de no ha tanto. De cuando, quizás, la Navidad era otra cosa. Ahora, con algo mal denominado progreso, creo que se han perdido el espíritu y la ilusión, cayendo en un consumismo desmedido. Poco importan crisis económicas porque la vorágine persiste. Acaparar es señal de avance. Como las propinas han sido abundantes, los caprichos –los pequeños sueños de Ayuso– ocupan los asientos vacíos en los encuentros navideños. Este cada vez más escéptico, entre el 20 de diciembre y el 7 de enero, se suma a los buenos deseos de quienes nos representan en el ayuntamiento, reproduciendo los mensajes depositados en nuestros buzones. El próximo mes de mayo toca cita electoral. Si el Tribunal Constitucional no dicta lo contrario. Porque estamos en un revuelto –bueno, llámalo potaje si te apetece– de tres pares de narices. ¿Independencia de poderes?

Y expresado lo cual, puede que me sume a la lucha del magisterio y me despida hasta el año que viene. Como ya compraste el libro para regalarlo en estas fechas, queda de ustedes s.s.s.q.b.s.m. Pero lávatela primero. Sean felices.