viernes, 1 de julio de 2022

Cosas de políticos

Como pienso desistir del intento de que me concedan licencia para un vado permanente (la culpa es de los requisitos que estipula una nueva ordenanza y que no sé si fue aprobada por unanimidad; de haber sido así, guárdenme un cachorro los 21), resulta que ojeando papeles viejos me tropecé con algo que fue publicado en El Día (Desde La Corona) el 22 de octubre de 1987. Lo reproduzco porque ignoro si se habrá cambiado en algo.

“Volviose a celebrar sesión plenaria en el Ayuntamiento realejero el pasado día 16 y, parece ser, que nuestros concejales están dispuestos a tener embullado a nuestro pueblo. La vez anterior, porque no hubo tiempo para finalizarlo –bueno, tiempo sí hubo, lo que pasa es que se entretuvieron por el camino– y, en la presente ocasión, porque terminaron más rápido de la cuenta debido a la espantada de los componentes de un grupo político que, precisamente, eran los autores de unas mociones que habían quedado pendientes. Y, como no había defensores, todo quedó sobre mesa.

Antes, había habido sus más y sus menos sobre determinados aspectos legales. En fin, cosas de asesores. Así se nos cae el pelo.

Mientras tanto, el pueblo debe andarse preguntando si se puede tener a un montón de gente trabajando para preparar un pleno y luego, adiós que te vaya bien. Claro que no es de extrañar que, transcurridos unos días, sean los propios políticos, los que se permitan el lujo de criticar el trabajo de los funcionarios. Me parece que no se puede jugar así, tan alegremente, con el dinero ajeno. Seguramente, el próximo pleno, si nuestros ediles tienen a bien no ausentarse, no llegará a concluirse por un exceso de puntos en su orden del día. ¡Lógico!

De todas maneras, a tres meses de haberse constituido los Ayuntamientos, olvidadas las promesas de la pasada campaña electoral, todo debe estar permitido: solicitar se adopte acuerdo de modificación de asignaciones por asistencia a plenos, comisiones de gobierno y demás órganos por quienes iban a congelar todo lo congelable; ser defensores acérrimos de la legalidad quienes –hace muy poco– se la saltaban a la torera, etc., etc., etc. Como ciudadano preocupado de que la Administración se paralice, espero que en los primeros puntos del orden del día de las sesiones correspondientes vayan los importantes para que el pueblo siga adelante, y dejen las nimiedades para el final, que si da tiempo de tratarlas, se traten; si no, ocasiones vendrán mejores.

Hace unos días debí meter la pata en uno de mis comentarios. Parece ser que en una de las sedes de determinado grupo político, que aludíamos, sí entra el aire, que para eso tiene siempre una ventana –trasera, por más señas y por si acaso– abierta. Como rectificar es de sabios, salgamos de la necedad y quede hecha la aclaración.

No me negarán ustedes, contemplando la foto que acompaña este comentario, que desde la Corona, aparte de poder gozar de una panorámica impresionante, se ve casi todo.

Vamos a ver si se finaliza el nuevo Ayuntamiento, aunque a este paso, debe ocurrir tal suceso para el año 2000, porque con tanta chapuza en el actual, no vamos a llegar a ningún sitio. Por lo de chapuza, entiéndase remiendos. Cada día acuden a nuestras Casas Consistoriales, gran cantidad de ciudadanos a resolver –o intentarlo– miles de asuntos. Desde siempre, ha habido problemas de aparcamiento, porque la superficie destinada a tal menester es francamente exigua. Sin embargo, a pesar de tal inconveniente, nos reducen tan corto espacio mediante otra reserva –bordillo verde y blanco– que, parece ser, va destinada a nuestros ediles. No creemos que esta medida sea oportuna y conveniente, por varias razones:

a) Al ciudadano le debemos facilitar su labor, acercando la Administración y no alejándola. Y, esta medida perjudica enormemente.

b) Entraña el evidente peligro de que nuestros concejales se nos vuelvan demasiado acomodaticios.

c) Los concejales deben caminar o aparcar lejos para obligarles a patear –con perdón– el pueblo.

d) Habrá que detraer un policía para vigilar este asunto de forma exclusiva o signar las matrículas en el pavimento.

e) Espero que el señor Interventor de Fondos de nuestro Ayuntamiento haya hecho un adicional en el padrón correspondiente por Reserva de aparcamiento incluyendo a nuestra corporación en pleno. De lo contrario, me tendré que negar a pagar mi vado permanente”.

¿Habremos mejorado? Con respecto al vado (el nuevo), quedo abierto a una conversa con cualquier concejal de la oposición. Los del grupo de gobierno me tienen más vetado que a ciertos colectivos. ¿Qué será de esta gente cuando el chollo se les acabe? Lo mismo se apuntan a cualquier medida adoptada por el gobierno de Pedro Sánchez, aunque  hayan votado en contra a la hora de aprobarla. Como han hecho algunos con ciertas leyes que su partido (PP) recurrió a otras instancias. ¿Cínicos y falsos? No, lo siguiente.

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