Insisto, en ello estaba cuando me tropiezo con unas
declaraciones del presidente regional del Partido Popular en Diario de Avisos.
Un extracto:
“Un año después de este suceso [erupción el volcán en La
Palma] duele comprobar cómo los gobiernos de España y Canarias sacan pecho de
la gestión realizada, cuando verdaderamente no han solucionado el complicado
presente de los palmeros.
Al margen de la política y la propaganda de los ejecutivos
central y autonómico, el objetivo no debe ser otro que conseguir que cientos de
familias que siguen fuera de sus casas recuperen la dignidad de tener un hogar
en condiciones, que las empresas afectadas por las consecuencias de la erupción
y aquellos ciudadanos que perdieron sus negocios o sus puestos de trabajo
tengan un horizonte de esperanza y que los agricultores conozcan con certeza
cuál va a ser su futuro”.
Domínguez insistió en la “necesidad de poner en marcha, y
con urgencia, un verdadero plan de recuperación en el que participen las
distintas administraciones, y eliminar también las actuales barreras burocráticas
que impiden actuar con celeridad”.
Voy más allá del mero titular del presente artículo. Porque
se me quedaría corto. Y a don Manuel me encanta recordarle su paso por el
ayuntamiento realejero, donde ocupó durante once años el sillón de la alcaldía.
De los cuales –valga en su descargo– pasó mucho del tingo al tango. Por lo que
no le dio tiempo de realizar algún que otro examen de conciencia. Porque de haberlo
hecho, tendría ahora sumo cuidado en aludir a sacar pecho de la gestión
realizada. O de la propaganda que achaca a los gobiernos central y autonómico.
Por si se le puede virar la tortilla. Y es que algunos realejeros, entre los
que me encuentro, no seducidos por su campaña besucona, de haber sido
periodistas, pensamos que no aguantaría un par de envites en cualquier
entrevista. Pero es un hombre de suerte y ya puede contar la mayor de las
mentiras que, a buen seguro, nada le van a interpelar. El rey de la publicidad
y la mercadotecnia sin mirarse el ombligo.
Sus planes de recuperación en esta Villa de Viera –en cualquier
faceta– constituyen un modelo a imitar. Y dan fe de ello las actuaciones urbanísticas,
la circulación viaria, el cierre de empresas, los vetos culturales… Y la
guinda: las barreras burocráticas. ¿Cómo las de los vados? Qué dócil es su
espejito mágico.
Se aproximan elecciones y el panorama que tenemos en el
horizonte no es nada halagüeño. Las presencias –hasta en la sopa– nos empachan.
Una candidata a la alcaldía en un pueblo de este norte tinerfeño que parece la
caja del turrón visitando teles locales. Concejales que abandonan los partidos,
con los que concurrieron a las urnas en su candidaturas, y se quedan con las
actas (que les pertenecen, no me lo recuerden) en un ejercicio de absoluta
inmoralidad. Legal, sí; pero con una falta de ética impresionante. Y para dar
mayor prestigio a la política, toma ración y media.
No, no vale todo. ¿Pero tomaremos debida nota los electores
o somos tan… como ellos? Aclaro lo de los puntos suspensivos: signo ortográfico
(…) usado para señalar la interrupción de un discurso, para darlo por conocido
o sobrentendido, para indicar vacilación o para sugerir un final abierto. A tu
consideración.
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NOTA INFORMATIVA. Actos con motivo del Centenario del Casino de La Dehesa:
Viernes, 14
de octubre de 2022, 7 de la tarde: Charlas de Humberto Hernández,
presidente de la Academia Canaria de la Lengua y Rafael Yanes, Diputado del
Común.
Viernes, 11
de noviembre de 2022, 7 de la tarde: Presentación del libro “Un siglo, que
no es poco ─ Sociedad Valle de Taoro (1922-2022)”, de Jesús Manuel
Hernández García.
¿Nos
acompañas? Entrada libre y sin compromiso alguno.

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