martes, 27 de septiembre de 2022

No vale todo

Estaba reflexionando acerca de las declaraciones de Ana Oramas –la candidata de CC que retorna a las islas como revulsivo electoral– quien manifestó que no volvería al ayuntamiento de La Laguna ni harta (ignoro si aspiró la hache para el más expresivo jarta) de vino, y lo consideré no ya como una total falta de respeto hacia una institución de la que fue alcaldesa unos buenos cuantos años, sino un verdadero insulto. Sus más de 40 abriles en la cosa pública parecen no haberle concedido el don de la prudencia. Si ya se le observaba cierto desencajamiento (o sobreactuación) en sus intervenciones parlamentarias en Madrid, y Coalición Canaria cree que haciendo lo mismo en Teobaldo Power (cabeza de lista por Tenerife) va a lograr el incremento de votos, tendré que aconsejar a Linares al respecto. Claro, es que ya estoy en edad de convertirme en asesor. Por viejo, que no por lo otro.

Insisto, en ello estaba cuando me tropiezo con unas declaraciones del presidente regional del Partido Popular en Diario de Avisos. Un extracto:

“Un año después de este suceso [erupción el volcán en La Palma] duele comprobar cómo los gobiernos de España y Canarias sacan pecho de la gestión realizada, cuando verdaderamente no han solucionado el complicado presente de los palmeros.

Al margen de la política y la propaganda de los ejecutivos central y autonómico, el objetivo no debe ser otro que conseguir que cientos de familias que siguen fuera de sus casas recuperen la dignidad de tener un hogar en condiciones, que las empresas afectadas por las consecuencias de la erupción y aquellos ciudadanos que perdieron sus negocios o sus puestos de trabajo tengan un horizonte de esperanza y que los agricultores conozcan con certeza cuál va a ser su futuro”.

Domínguez insistió en la “necesidad de poner en marcha, y con urgencia, un verdadero plan de recuperación en el que participen las distintas administraciones, y eliminar también las actuales barreras burocráticas que impiden actuar con celeridad”.

Voy más allá del mero titular del presente artículo. Porque se me quedaría corto. Y a don Manuel me encanta recordarle su paso por el ayuntamiento realejero, donde ocupó durante once años el sillón de la alcaldía. De los cuales –valga en su descargo– pasó mucho del tingo al tango. Por lo que no le dio tiempo de realizar algún que otro examen de conciencia. Porque de haberlo hecho, tendría ahora sumo cuidado en aludir a sacar pecho de la gestión realizada. O de la propaganda que achaca a los gobiernos central y autonómico. Por si se le puede virar la tortilla. Y es que algunos realejeros, entre los que me encuentro, no seducidos por su campaña besucona, de haber sido periodistas, pensamos que no aguantaría un par de envites en cualquier entrevista. Pero es un hombre de suerte y ya puede contar la mayor de las mentiras que, a buen seguro, nada le van a interpelar. El rey de la publicidad y la mercadotecnia sin mirarse el ombligo.

Sus planes de recuperación en esta Villa de Viera –en cualquier faceta– constituyen un modelo a imitar. Y dan fe de ello las actuaciones urbanísticas, la circulación viaria, el cierre de empresas, los vetos culturales… Y la guinda: las barreras burocráticas. ¿Cómo las de los vados? Qué dócil es su espejito mágico.

Se aproximan elecciones y el panorama que tenemos en el horizonte no es nada halagüeño. Las presencias –hasta en la sopa– nos empachan. Una candidata a la alcaldía en un pueblo de este norte tinerfeño que parece la caja del turrón visitando teles locales. Concejales que abandonan los partidos, con los que concurrieron a las urnas en su candidaturas, y se quedan con las actas (que les pertenecen, no me lo recuerden) en un ejercicio de absoluta inmoralidad. Legal, sí; pero con una falta de ética impresionante. Y para dar mayor prestigio a la política, toma ración y media.

No, no vale todo. ¿Pero tomaremos debida nota los electores o somos tan… como ellos? Aclaro lo de los puntos suspensivos: signo ortográfico (…) usado para señalar la interrupción de un discurso, para darlo por conocido o sobrentendido, para indicar vacilación o para sugerir un final abierto. A tu consideración.

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NOTA INFORMATIVA. Actos con motivo del Centenario del Casino de La Dehesa:

Viernes, 14 de octubre de 2022, 7 de la tarde: Charlas de Humberto Hernández, presidente de la Academia Canaria de la Lengua y Rafael Yanes, Diputado del Común.

Viernes, 11 de noviembre de 2022, 7 de la tarde: Presentación del libro “Un siglo, que no es poco ─ Sociedad Valle de Taoro (1922-2022)”, de Jesús Manuel Hernández García.

¿Nos acompañas? Entrada libre y sin compromiso alguno.

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