La fila de vehículos en la frontera ruso-georgiana, debida al flujo migratorio provocado por la huida de jóvenes rusos ante el temor de su reclutamiento, guarda ciertas concomitancias con las que se producen casi todos los días en Lanzarote para acceder a las Montañas del Fuego. Y siempre quejándonos porque “no dejan nada”.
Hemos entrado en un peligrosísimo camino con las rebajas
fiscales. La competencia es atroz. Y como a nadie le amarga un dulce, a
subirnos al carro del populismo. Cuando llegue la hora de los recortes, porque
cuando la vaca se seca no hay leche a repartir, protestaremos airadamente. ¿A
quién?
A perdonar mi supina ignorancia pero no acabo de entender
cómo nos hemos gastado la friolera de más de 330 millones de dólares en
impactar una nave espacial contra un meteorito que no suponía peligro para la
Tierra y tras el coche ni siquiera se sabe si va a cambiar o no su trayectoria.
Si aquí abajo ya no quedan dinosaurios, salvo muy contados ejemplares en el
Senado, ¿para qué este despilfarro con la necesidades a cubrir en todos los continentes?
Dicen que Giorgia Meloni, la presidenta in pectore de Italia, guarda relación con La Gomera. Por lo visto
su padre llegó a tener un establecimiento de restauración en la isla.
Averiguaré si Casimiro fue alguna vez a echarse algo, que se dice. Porque lo
mismo se atribuye el éxito electoral del último domingo de septiembre en el
país transalpino. Si por un casual lo vislumbran escalando el Roque de Agando,
lo mismo es que sube para silbarlo a los cuatro vientos.
Va derechito Paulino Rivero hacia la presidencia del
Tenerife. Sin sueldo asignado, parece. Lo que no quita para que se fijen dietas
y otras menudencias que sumadas… Y si lo simultanea con el cargo que ahora
ostenta en Naviera Armas, lo mismo se queda con un sueldo decentito. Vamos,
como la pensión mía, verbigracia.
No pienso inmiscuirme en la polémica de las obras en la
costa de Adeje. Cada día estoy más confuso. Y no creo que la empresa constructora
se haya metido allí de la noche a la mañana, sin permisos ni trámites previos.
Las manifestaciones de los unos y los otros, sostienen los medios de
comunicación, no coinciden. Bueno fuera. Sería una rara avis dentro de la amplia casuística.
Reconozco ser un seguidor casi acérrimo del buen ciclismo.
Y, si puedo, no me pierdo las etapas de las tres grandes: Giro, Tour y Vuelta.
Ya me froto las manos con esta hornada de nuevos ciclistas que, a buen seguro,
se darán cita en Francia el próximo año. El éxito estará asegurado si entre los
participantes se encuentran estas tres jóvenes figuras: Remco Evenepoel, Tadej
Pogacar y Jonas Vingegaard. Cuánto nivel. Palabras mayores.
Ya que hemos comenzado octubre, te recuerdo que la Sociedad
Valle de Taoro está celebrando su centenario. Y la próxima actividad a realizar
–el día 14 del presente– será la de unas charlas del presidente de la Academia
Canaria de la Lengua, Humberto Hernández, y del Diputado del Común de Canarias,
Rafael Yanes. Te dejo constancia de la invitación, aunque la entrada es libre y
gratuita. Así que anótalo y si no tienes nada mejor que hacer ese viernes por
la tarde, date un salto a La Dehesa. Te adelanto, igualmente, que el 11 de
noviembre, a la misma hora, se presentará el libro Un siglo, que no es poco –
Sociedad Valle de Taoro (1922-2022), cuyo autor le presenta a usted sus respetos
y que deberemos vender al módico precio de 10 euros porque la imprenta quiere
cobrar y el Casino está aún intentado salir del tremendo bache que padeció durante
dos décadas, aproximadamente, y que a punto estuvo de provocar su desaparición.
En el libro se explica la peligrosa deriva habida.
Mañana más. Hasta entonces.

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