Como se observa, la directora general lleva una camiseta en
la que se manifiesta que el Puertito de Adeje no se toca. Aclaro, por las
suspicacias de rigor, que cada uno es libre de vestirse como mejor le venga en
gana, con las prendas que estime conveniente y con los lemas que apetezcan. Oh,
fíjate tú que yo tengo alguna camiseta con textos en inglés que ni sé lo que significan.
Nada nuevo bajo el sol con la actitud de la militante de
Podemos. Quien, al igual que la inmensa mayoría de los dirigentes morados, con
una mano te da la comida y con la otra te atiza por el cogote. Es un símil.
Porque no saben si continúan en el papel que les definió en sus orígenes
(oponerse a todo, exigir dimisiones a porrillo, elevar el listón de las
incompatibilidades, ser más puros y castos que nadie y un amplísimo etcétera;
que se les viró a las primeras de cambio cuando se vieron inmersos en
corrientes favorables) o si forman parte de unos gobiernos que, con aciertos y
errores, rigen los destinos de una ciudadanía confundida y extrañada con
maneras de tal guisa.
Aquellos que en alguna ocasión hemos tenido la oportunidad de
ocupar puestos de responsabilidad en las instituciones, somos conscientes de
las servidumbres a pagar por tal hecho. Pero doña Laura quiere seguir estando
en misa, pero no le hace ascos a un buen repique. Y como llevo leyendo sus reiteradas
declaraciones de rechazo a la urbanización Cuna del Alma (lo del turismo lo
dejamos para otro día), este ignorante redomado entiende que pone en duda los
procedimientos habidos durante largos años para que la empresa haya podido dar
comienzo a las obras. Porque en el trámite previo deberán estar implicados
Ayuntamiento, Cabildo y el propio Gobierno de Canarias. Y si entiende que se
han adoptado resoluciones injustas (prevaricación) tardando está en acudir a
los tribunales. Sería lo correcto y no montar numeritos flor de un día. Que
para acciones del bien quedar y demás parafernalias de postureos, empachados
estamos los realejeros.
Se alude constantemente a la degradación del territorio y a
la puesta en peligro de fauna y flora del lugar. Hecho que hasta ahora, parece,
no ocurría con la proliferación de chabolas, palés, caravanas que se caen a
pedazos, tiendas de campaña (por decir algo), chiringuitos de palmeras y palos…
amén de una suciedad más que evidente. Y es que, de Perogrullo, a uno cuando le
tira la tripa debe hacer sus necesidades en… Déjalo estar.
Si la gestión –que debió ser larga y minuciosa (¿alguien
protestó, presentó alegaciones, se manifestó, elevó la voz, publicó imágenes, puso
objeciones, se encadenó a una roca a proteger, pintó de rojo la puerta de la
casa de Fraga, le echó de comer a los lagartos, hizo una caseta ad hoc para los escarabajos, regó las
plantas autóctonas…?)– ha superado todos los filtros y condicionantes y ha
recibido los parabienes oportunos (legales), ¿se soluciona ahora la situación
colgando vídeos en las redes para que vislumbremos imágenes interesadas? Me
imagino, de otra parte, que estas nuevas construcciones sí contemplarán red de
saneamiento, depuradora, recogida de basuras…
Si yo fuera militante de Podemos, para ser coherente con los
principios fundacionales, le aconsejaría a la directora general que renunciara
desde ya a su cargo, que lleva aparejada una asignación anual de 63.466,92€,
amén de las indemnizaciones por razón de servicio (viajes, dietas, etc.). Qué
miedo le tengo a ese etcétera: expresión usada para sustituir el resto de una enumeración
que no interesa expresar. Les puedo asegurar que si se hubiese tratado de un
socialista (PSOE) el que estuviese con esa matraquilla (insistencia molesta en
un tema), el recado no se lo habría mandado con nadie.
Si el asunto se queda en manifestaciones, con titulares más
o menos rimbombantes, mientras permanecemos cobrando, y bien, del erario
público, se podría deducir que todo se reduce a pura demagogia. Pero claro,
ahora se me podrá achacar, por semejante atrevimiento, que el embaucador soy
yo. Como si este humilde mortal –y jubilado, por más señas– tuviese algún
interés especial en este afer. Pero es que ya está bien de dar palos a la
madriguera cuando los conejos huyeron tiempo atrás. Y, por favor, no me
recurran a la cantinela de que donan un mucho de su sueldo para esto o aquello,
porque a los contribuyentes, que somos los que les pagamos, se nos importa bien
poco el qué se hace después. Lo primordial es lo que sale de las arcas públicas.
¿No ponemos en solfa el montante económico que supone ese capítulo en el
ayuntamiento realejero?
¡Ah!, si se me viene a manifestar (pacíficamente) cualquier amigo y lo hace en el salón de MI casa, lo mismo le digo que meterse en casas ajenas sin permiso... No sé. No quisiera verme en el pellejo.
¿Tú quieres ver cómo…? Espero que no, pero si es sí, ya se
verá. Lo dicho, seamos consecuentes.

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