“Nuestro corresponsal de los Realejos nos dice, con fecha
del 21 lo siguiente.
Por aqui ya han dado principio las vendimias y la
recoleccion de mosto se espera escedera á la del año anterior, como en aquel
fué superior á la del que le precedió.
Escrupulosamente observado, en favor de la ciencia agrícola
debieran haber sido los estragos del oidium, desde su fatal aparicion en los
viñedos de estas islas, y principalmente en Taoro, donde por razón de las
desigualdades de las clases de sus terrenos, en las diversas sonas que le
componen, ofrecían al entendido observador un vasto campo en que apreciar el
poder de la enfermedad, luchando con los dos elementos en que viven las
plantas; el suelo que las sostiene; la atmófera en que estienden sus ramas y
sus ojas; cada uno de los cuales les suministran por su parte, en mas ó menos
proporcion, el oxigeno, el hidrógeno, el carbono y el azoe, que para vejetar
necesitan.
Desde la aparición del mal, noté que sus estragos tenían
analogía con lo que habia oído contar del cólera.
En las Ramblas, terrenos del Realejo bajo que se estienden
al pié de la cordillera desde su unión al mar , por toda la costa, el mal no
fue tan estenso como en otras partes del valle; en cortos recintos se
encontraban pámpanos y uvas destruidas y otras sin alteracion: habia tambien
pámpanos enfermos y uvas en el mejor estado; pero los que asi se encontraban,
tenían su fruto oculto entre las yerbas que crecían en el mismo suelo. En el
camino que va á la Cruz Santa (pago del Realejo alto) mas elevado sobre el
nivel del mar y cerca del monte se pudo ver lo mismo, pero con escasez. En el
año siguiente, las uvas que se conservaron sanas se limitaron solo á la Rambla,
y en los otros después se ha ido estendiendo á varias partes en los dos
pueblos, aumentándose la cantidad de fruto sano, en la escala que se
esperimentó los estragos del mal.
Como V. sabe; nada valgo para decir, que el método del
azufrado para la curación del oidium de Mr. Vergue y otros, no es para nuestros
viñedos, y me hace decir esto los esperimentos y ensayos hechos por algunos
propietarios en viñas rodeadas de diversas condiciones, en el momento de la
operación, ejecutadas con escrupulosidad en todas.
No por esto dejará de ser bueno aquel procedimiento; pero
esperimentado en otra latitud y tal vez en distinta zona, con la porción de
circunstancias que pueden diferir de las nuestras; nunca debimos prometernos
seguros resultados.
Tambien es de notar, que las uvas conocidas por aqui con los
nombres de vidueño ó listan y de casta, parecen ser las mas resistentes á los
estragos del mal.
En una y otra razon me fundo para decir á V, qué me parece
es de esperar el pronto restablecimiento de esta importante producción de
nuestra agricultura, en cuyo camino me parece que se encuentra. Me esplicaré en
otros términos para ver de que se comprende mejor mi pensamiento.
Los dos puntos estremos, en la estencion que se encuentra en
este año, vid de buena vejetacion y existencia normal de su punto; distan lo bastante
para que cualquiera aprecie la diferencia de circuntancia que les acompañan. En
el primero (la Rambla) vejeta en terrenos de diversa constitución geológica en
la capa arable, y además de las brisas reinan allí en la mayor parte del año,
por su inmediación al mar goza de mas calor, el cielo es mas despejado, le
abunda el riego, corta evaporacion en la superficie, las lluvias no son tan
abundantes y los procedimientos de cultivo iguales, sin notable diferencia. En
el segundo punto (camino de C. Sta.) los terrenos menos gredosos evaporisan con
facilidad la lluvia, que es solamente lo que le riega; esta es mas abundante
por la proximidad á los bordes de la cordillera, el calor es hielo en el rigor
del invierno siendo rapidos los cambios de temperatura como en el otro son
lentos, y no participan de tanta luz por los frecuentes nublados; por tanto;
las sustancias que en ambas partes les suministran el suelo y la atmósfera, no
dejan de tener á mi modo de ver, vastante desigualdad.
Ahora bien ¿cuál ó cuales de estas circunstancias son las
influyentes en la enfermedad y mejoría de la vid? Aun dado caso que no sean
otros los antecedentes que deban convenir á la solución del problema, nada
puedo responder.
Réstame, por último, hacer una observación en que creo
analogía entre ambos puntos citados, y que parece ser el preservativo mas favorable
contra la enfermedad; esta es, falta de luz o de calor ó de ambas á la vez. En
una y otra parte de las que he tomado para mi observación las uvas espuestas
entre yerbas al abrigo de los rayos solares, y mantenidas por esta circunstancia
en un aire mas fresco, son las que se conservan mejor, crecen y maduran sin asomos
de mal; los cultivadores apreciando esta circuntancia, desde los primeros años
del mal, dejan las viñas tendidas por el suelo, hasta que el fruto empieza á
sasonarse.
La cosecha de maiz es abundante, y la escasa que hubo de higo
empieza á llenarse de palomillo en los granos, hasta en los que nunca habia
sucedido”.
Bueno, hasta mañana. Voy a echarme un vasito de vino. Sean
felices.

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