Los canarios piden a gritos un cambio, pues este Gobierno
(Pacto de las Flores) no tiene plan. Eso leo y escucho ensimismado (absorto,
abstraído, recogido, concentrado, atónito, introvertido, enajenado) a un
venezolano que no fue capaz de sacar adelante un instrumento fundamental en el
desarrollo municipal del pueblo en el que se asentó a su regreso: el Plan
General de Ordenación Urbana. Y uno, aunque medio ignorantón, pero con algo de
tino, se cuestiona el que si no realizó a pequeña escala cuestión de tanta
transcendencia, cómo podrá acometer otra de mayor envergadura para todo un
archipiélago. Cuadrará tal aseveración en el dicho popular de echarse aquello
mayor que lo otro. Podría ser.
Y lo larga en foros, valga de ejemplo La Palma, en los que
mientras duró la erupción se puso de manifiesto una unión entre TODOS que
constituyó un modelo a seguir. Pero que dejó de salir la lava y ya se lanzan a
degüello por los votos mayeros. A los panfletos coalicioneros –cuánta
vergüenza– le suceden las diatribas populares. Bajemos todos los impuestos, tabla
rasa, sin distinción alguna de capacidades económicas y, al mismo tiempo,
sanidad gratis. Así surge la soriasis. Que puede guardar relación con Soria (no
provincia), pero no. Se trata de otro Soria (masculino), más cercano al canal
de Panamá. Y mira que tenía un servidor en buena estima a Hernández Zapata.
Pero comete el pecado de dejarse arrastrar. Ya se arrepentirá.
Cuca Gamarra, nacida –como muy bien saben ustedes– en Gallegos
(Barlovento, La Palma), pero que se halla de vacaciones en Madrid, vino este
pasado fin de semana a contarnos que “Canarias tiene margen para bajar los
impuestos”. No sé si se refería al IVA –lo mismo sí– o al del patrimonio. Nada alegó
de llevarse con ella a cuatro negritos de las pateras para que Feijóo los
alojara en Galicia. O que ella misma los invitara a unos pinchos en la calle El
Laurel de su Logroño natal (lo de Gallegos era una iroría). No esos marrones –y otros más cercanos– nos corresponden.
Y ya que estamos, ¿ustedes no notan a Manolo Domínguez mucho
más viejo? Parece que ha perdido mucho de aquel glamur realejero. Claro, tanto
viaje desgasta. Y eso es muy malo para cuando de verdad haya que dar la cara. Y
aunque el Photoshop lo disimula todo en los carteles electorales… ¡ni comparancia! (es canarismo).
Mientras los políticos –siempre los mismos– se lanzan a la
aventura para ver quien la tiene más grande (piensa lo que te dé la realísima
gana), unos 330 mayores se hallan regados por los hospitales de Canarias porque
no deben tener familia que los atienda. No, lo que no tienen es dinero. Pues si
lo tuvieran, en las disputas por la herencia surgían allegados hasta debajo de
las piedras. Vaya sociedad más hipócrita, desagradecida y malvada.
Mañana más. Hasta más ver.

No hay comentarios:
Publicar un comentario