Cuando redacto estas líneas, 15 de mayo (domingo), el señor MD sigue aferrado. Fiel al lema con el que se presentó en enero próximo pasado a la presidencia regional de su partido –Juntos– no ha querido dejar aún la alcaldía realejera. No estoy al cabo de conocer si también es seguidor de aquella máxima de hasta que la muerte los separe. Ya es sabido que él “no viene aquí a fracasar” (Diario de Avisos, 4 de diciembre de 2021).
Como en la misma información, en el periódico aludido,
manifiesta reconocerse como un hombre
jerárquico y que el liderazgo de una formación política debe decidirse en función de la capacidad de
las personas –modestia aparte–, entiendo perfectamente que la espera de
Adolfo (fue designado sucesor de manera digital: relativo o perteneciente a los
dedos) constituye un proceso normal dentro de la casuística procedimental de
MD. Que no del PP, y a Feijóo me remito. Que entró a liderar el partido a nivel
nacional con un espíritu tan moderado, que lo primero que hizo fue autorizar el
pacto con Vox en Castilla y León. Eso sí que son mimbres templados.
En un sentido y emotivo (y desmedido) elogio, Sergio Ramos, senador
por Gran Canaria, apoyaba al día siguiente (5 de diciembre de 2021) en
Canarias7, a MD, cantando las excelencias del licenciado en dirección y administración de empresas y con MBA por la
universidad de Wyoming, y destacando su experiencia
de gobierno, humildad, esfuerzo constante y conocimiento sobre todas las
necesidades que tiene Canarias. Pues, como de opinar se trata, me permitirá
el articulista de marras que yo le replique con mis serias dudas sobre la
validez de la titulación esgrimida, así como de los valores y capacidades que
le atribuye a MD. Porque, como realejero, me atrevo a señalar que experiencia
de gobierno –y en las ausencias recalo– más bien poca; ¿humildad?, no me haga
reír que se me parte el labio; ¿esfuerzo constante?, para medrar es posible;
¿conocimiento de la realidad canaria?, a sus reiteradas declaraciones me consigno:
vacuidad, cuando no estulticia (refranero al canto).
Claro, como termina el artículo de opinión del tenor literal
siguiente: “Sí, yo apoyo a Manuel Domínguez para ese gran proyecto y
contribuiré, desde Gran Canaria, a que sea un proyecto ganador y hacer desde
las islas que gobernemos en toda España, con Pablo Casado a la cabeza”, este
juntador de letras –Jesús, el maestro, de La Gorvorana de toda la vida– le
desea idéntico éxito que el obtenido por el chiquito citado en su pulso con la
presidenta de cierta comunidad autónoma.
MD: yo no pierdo ni al
parchís. (El Día, 5-diciembre-2021). Modestia aparte, otra vez. “Un partido
desdibujado, que se ha vendido, que ha faltado a su palabra, que ni siquiera da
una explicación de lo que está haciendo”, declara usted en la misma entrevista.
Y me asalta otra duda: ¿Se refiere al PSOE o a su propia gestión en la Villa de
Viera? Como es, su señoría, un
municipalista convencido. En el Realejo lo llevamos comprobando desde ha la
tira.
Un servidor piensa que MD se está echando aquello mayor que
lo otro continuamente. Y se le va a desvarar. Lo malo es que se está
contagiando igualmente el orificio de arriba. Y, mientras, Adolfo, el ungido,
anda de retrato en retrato. Aunque siempre con la misma pose. Pero todo se
andará. Si Darío lo deja. Porque las apariencias engañan. Y no todo es un
camino de rosas. Uy, perdón, de vuelos majestuosos de gaviotas o charranes. Y
como alguno se va de la lengua en lugares inadecuados, viene a resultar que no
es una balsa de aceite el grupo municipal popular. Afloran discrepancias y
apetencias. Es por ello que a Manolo, el humilde (amén de ausente), le ha
surgido otro caldero que atender. La chamusquina puede ser de órdago porque hay
mucho en juego. Y no hay nada peor que un futuro incierto sin el sostén
económico de fin de mes.
Así que, Darío, tengamos la fiesta en paz. Haz el favor de
estarte quieto, porque lo mismo salta un tercero –o tercera– en la discordia y,
aunque sea de rebote, proclamamos a quien hasta hace poco formaba parte de la
coordinadora Nenedam con postulados cercanos a Podemos. Anda el patio como para
que MD dude de la ideología de Casimiro Curbelo, al que definió como muy suyo.
Jolines, vaya autorretrato.
Aunque pensándolo mejor, como nuestras casas no distan
muchos metros, lo mismo me conviene dorar la píldora y acabo siendo un asesor
más. Quedaría bonito la voz de la experiencia. Lo que me estoy perdiendo por no
hacer como Groucho Marx: “Estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo
otros”.
Sigan disfrutando de las Fiestas de Mayo. Para dar y tomar.
Y por si fuera poco, también fuegos artificiales en la Avenida de Canarias. Vaya
romería (y feria de ganado). Sean felices.
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