Eso de la obediencia canaria creo haberlo escuchado con
anterioridad. Así que muy original no es la idea del exdiputado. Al que le
deseo, sin embargo, toda la suerte del mundo. Lo cortés no quita lo valiente, y
aunque no piense darle mi voto, siga usted en el noble empeño. Pero no aluda
constantemente a los sesenta mil obtenidos en las anteriores elecciones
generales, al menos hasta que pase la siguiente cita, no sea que se percate de
que el apoyo o sostén de una formación política es fundamental. Y si los
repitiese o llegase a incrementar, no dudaré jamás de su enorme valía personal.
Vamos otra vez con los sillones de sus señorías. Los de los
dos mil euros que se quedaron en mil doscientos y algo. Porque sigue el asunto
dando juego. Tanto que ya algunos intentan poner la marcha atrás. O jalar (está
en el diccionario), como mínimo, por el freno de mano. No creo que lo hayan
hecho por lo que escribí hace dos días, porque a un servidor no lo lee ni el
tato. Pero como entiendo que la idea de la licitación debió partir de la Mesa
del Parlamento (¿o fuiste tú solo, Gustavo?) y ahí se hallan representados
varios grupos parlamentarios (socialista, nacionalista canario, popular y el de
Román), no sé a qué viene ahora la llorona de Clavijo o la perorata de Vidina –cómo
siga saltando se va a pegar muy fuerte talegazo– aludiendo a lo mal que lo pasamos
los canarios y tal y cual. Falsos e hipócritas. Pero el demagogo soy yo.
Chiquitos patinazos va dando el nuevo líder popular. Feijóo
creyó que era aterrizar y miel sobre hojuelas. Pero la cruda realidad se
impone. Y nuestro hombre no sale de una para meterse en otra. Acostumbrado a su
mayoría absoluta en Galicia (a Manuel Domínguez le va a ocurrir tres cuartos de
lo mismo, ya lo verán) tendrá que aconsejar a quienes escriban sus discursos
que procuren escuchar antes las noticias. Porque poner en solfa algo conseguido
minutos antes (la excepción ibérica ─limitar
el precio del gas en el mercado mayorista de la electricidad─ mero ejemplo) no juega muy a
favor de su valía. Y como los ciudadanos estamos hartos de tanta mediocridad, ¿para
qué seguir poniendo guindas en el pastel? ¡Ah!, por cierto, cada componenda
para ocupar asiento en el Senado, solo viene a confirmar su completa inutilidad.
Cuánto dinero despilfarrado.
Mañana nos iremos a Los Garrafones. ¿Quiénes? Los
componentes de una promoción de Magisterio. Vamos a mojar el gaznate con la
celebración de las Bodas de Oro. Ya te contaré. Somos así de sencillos. Nada de
Casinos y/o Clubes de alto copete (nobles o linajudos). Nuestras humildes
posaderas no requieren los sillones arriba mencionados. Donde haya una buena
silla victoriera…
Y acabo con un consejo: A ti, anónimo, que pretendes
aprovechar mi blog para arremeter con tus comentarios contra la A.F. de Higa, ten
valor y pon sobre la mesa tus ocultos intereses. Pero con nombre y apellidos.
No te escondas tras máscara alguna. Si tan importante te crees, da la cara. Las
diferencias, de haberlas, se dirimen de frente y no aprovechando coyunturas de
medios ajenos. Y menos pretendiendo utilizarme como coartada. Cobarde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario