Y aquí estoy, delante del ordenador y qué quieres que te
cuente: ni idea. ¿Derrota del Tenerife? Sabes que de fútbol, más bien poco. Y
si escribo que ya lo veía venir, tras demasiados fracasos en el Heliodoro, me
tacharás de cualquier cosa y con razón. Solo aguanté la primera parte. Y cuando
veía a los defensas quitándose la pelota de encima al patadón (seguro que no existe el palabro) limpio, me acordé de mis
años mozos cuando jugábamos como aficionados y los zagueros (Chencho y Quino)
chutaban pa´lante con todas sus ganas y a correr detrás del balón. Mi teoría es
la siguiente, que vengo proclamando desde hace décadas: con jugadores foráneos,
única y exclusivamente, no vamos a ningún sitio. Jamás sentirán los colores
como un oriundo y de los que pisaron el césped este pasado domingo, ni uno daba
la talla para jugar en primera. Es decir que si subían, se quedaban sin
trabajo. Opinión tan válida como la tuya, ¿o no?
¿Las elecciones andaluzas? Jugar a politólogo, qué ilusión.
Sí, obtuve una conclusión: encuestas y sondeos no chirriaron apenas.
Consecuencia: si algunos líderes políticos se volcaron en la campaña y los
resultados no acompañaron (sumen Madrid y Castilla y León), busquen recambios
porque pintan bastos. Extrapolar no es conveniente, pero pongan barbas a
remojar. Y si la abstención es notoria, causas deberán existir. Las
justificaciones a posteriori encajan en lo de “a conejo ido, palos a la
madriguera”.
Y me dio por ir al diccionario a buscar cita: 1. f.
Señalamiento, asignación de día, hora y lugar para verse y hablarse dos o más
personas. La enfermera me ha dado cita
para mañana. 2. f. Reunión o encuentro entre dos o más personas,
previamente acordado. Trabajaron mucho en
su primera cita. Como estamos cansados de que las excepciones se conviertan
en regla –la pandemia ha valido de excusa para perpetuar malas costumbres– me
da que lo de cita previa constituye un pleonasmo (empleo en la oración de uno o
más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo o exceso o
redundancia de palabras) de campeonato. Sí, la cita siempre es previa. Pero
pienso que vino para quedarse. Y la atención personal pasó a mejor vida. Vuelva
usted mañana, que retratara Larra. ¿Por teléfono? Todas nuestras operadoras se
hallan ocupadas…
Ya está. Escribiré del ceda el paso que le pintaron a los
que salen de San Juan en dirección a Icod. Qué ganas de complicarse la vida.
¿Estaba previsto así o los de la brocha habían estado de verbena la noche
anterior? Como si no tuvieran bastante entretenimiento los vecinos del pueblo
colindante con la salida de La Rambla, ahora le arman un desaguisado en el otro
extremo. ¡Ah!, que lo van a rectificar. Pues que algún político pague de su
bolsillo el doble desembolso de pintura
Los dineros públicos no duelen. Parece. En Lanzarote –otro
ejemplo– se han dilapidado un millón de euros en un proyecto (frustrado) de guagua
sin chófer para el Parque Nacional de Timanfaya y si crees que alguien va a
abrir la boca para asumir cualquier tipo de responsabilidad, espera sentado,
que de pie te cansas. Concluye el estudio que aquella carretera es muy estrecha
y peligrosa para inventos de tal guisa. Y para tal nimiedad, que hasta un bobo
como yo se había percatado, se gastaron ese pastón. Manda aquello y lo otro.
Aquí sigo delante de la pantalla y con la hoja en blanco.
Creo que lo voy a dejar para el viernes.
Deja ver si mientras tanto los oportunistas (lo mismo es que no saben leer) del
PRUG (PNT)… Lo dicho: ni idea.

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