“Fiestas. Según nos comunica nuestro corresponsal de la
Rambla, las que aquel pueblo dedica este año en honor de su patrona la Virgen
del Carmen, en los dias dos y tres de Agosto próximo revestirán gran solemnidad
y esplendor.
Las fiestas en este año han sido organizadas por las
señoritas del pueblo, siendo acojida su iniciativa con gran entusiasmo por todo
el vecindario.
Al oscurecer del dia dos recorrerá las calles una pandorga
en la que tomarán parte las personas principales. Esta pandorga irá acompañada
de una banda de música y se disolverá en la plaza recien construida por el
Ayuntamiento, comenzando luego un paseo amenizado por la misma banda en dicha
plaza.
El tres solemne función religiosa en la que predicará el
Doctor D. Santiago Beyro. A las doce las bandas del Puerto de la Cruz, Realejo
bajo, Villa de Icod y la de la Rambla recorrerán las calles tocando alegres
pasos-dobles. A las tres gran concierto musical, por las dichas cuatro bandas.
A las siete procesión de la imagen por un trayecto
artísticamente engalanado y profusamente iluminado, terminando con la Bajada y
Descanso de la Virgen en la plaza de Dª. Rosario Oramas. En este acto se
quemarán multitud de cohetes, bengalas y demás fuegos de artificios.
A las nueve paseo amenizado por tres bandas y al final se
quemarán gran número de escogidas piezas de fuegos artificiales, obra de los
mejores pirotécnicos de la Isla”.
La segunda, de La
Defensa Social, periódico lagunero y Órgano de la Junta Diocesana de Acción
Católica (29 de julio de 1922, página 7), y que, exactamente, un siglo atrás
alude a la corrupción política. Qué cosas. Del siguiente tenor literal:
“Con motivo de estar próxima a constituirse en el Instituto
Nacional de Previsión, la Comisión mixta patronal y obrera, según las
disposiciones vigentes, escribe un colega:
Conviene advertir bien
lo que significa, en orden al progreso de las instituciones sociales, esta
nueva organización administrativa, con la que se consigue en primer término,
dar estabilidad a su régimen de relaciones jurídicas que no puede estar a
merced de los vaivenes de la política; y además apartarlo de las impurezas de
esta misma política partidista que todo lo corrompe y que, de ordinario, no se
mueve sino por impulsos del más bajo egoismo, sin respeto a la justicia.
Y lo anterior, se puede aplicar a muchísimos actos de la
vida pública.
La corrupción debida a la política se extiende y multiplica
en la misma proporción que la langosta. Es una plaga que corromperá toda la
vida social, si no se emplean medios enérgicos para combatirla.
Es un refrán de actualidad aquel que dice: fortuna te dé Dios, hijo—y poderosas
influencias—que el saber poco te vale.
No hay duda que caminamos a una descomposición social, cuyas
consecuencias son difíciles de prever”.
Sean felices, disfruten y nos vemos en septiembre.

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