¿En qué me baso para tal afirmación? En los festejos que se
celebran en mi pueblo y en el vecino Puerto. A estas alturas de ver la tele y
alongarme a las redes sociales, siento enormes deseos de embarcarme en la
aventura. Y ya que de subidas a bordo hablamos (o escribimos), manifiesto mi
total desconcierto en las pesquisas acerca de si fue Carmen ─la Virgen─ (Telmo ─San─ siempre
queda en un segundo plano) la protagonista del multitudinario evento o dejó tal
honor a la merced de un sinfín de cargos públicos que lucieron palmito a tutiplén.
Qué despliegue de poses. Cuánto pase de modelos. Presumiendo, incluso, de haber
acabado en la madrugada del día siguiente. Esplendorosos derroches por mor de ¿novelería
o devoción? Devoción, se me responderá. Como aquel que cuestionado sobre si su mujer
se había casado con él por amor o interés, no dudó ni un instante en confesar
que por amor, porque interés no le veía mucho.
Ayuso destapa las carencias de Sánchez en materia económica,
leo en cierto medio. Repaso toda la información, de arriba hasta abajo y desde
un lado hasta el otro, y ni un mísero dato que pueda avalar tal tesis. Es más,
de economía, nada de nada. Solo opiniones. Como esta: Los únicos poderosos con puros son todos los amigos que tiene este
Gobierno en otras latitudes. Quítense los Smith, Malthus, Keynes o el
mismísimo Marx ante portentos de ese calibre.
Como Poli y Manolo están en la campaña de promoción, dejan a
doña Australia en el Parlamento para que pregunte a Ángel Víctor (a este no le
pongo el don porque tengo más confianza). Y el presidente le manda unos repasos
–porque ella (esta otra) es muy olvidadiza– que la deja haciendo gestos y
muecas en su escaño, que es todo un poema (no del mar) cuando una cámara la
enfoca. Este pasado miércoles no salió muy bien parada y se llevó a Las Palmas
mucha tarea para recuperar(se).
Alguien –deberá existir constancia en el ayuntamiento– ha
convertido cierta calle del Polígono La Gañanía en una venta al aire libre de
vehículos BMW.
Las calles del Polígono de San Jerónimo… ¿Lo son o meras
barranqueras para destrozar suspensiones? Y de tratarse de ciclistas, otros atributos
que acaban, asimismo en ones.
¿Nadie ha visto la cantidad de porquería que existe en el
solar anexo al Lidl del barranco de Tafuriaste? ¿O en la acera cercana a Leroy
Merlin? ¿Ni las aguas negras permanentes en el otro barranquillo, justo al lado
de Hiperdino y Toyota? ¿Y las rotondas que regaló –eso dijo en un acto público–
Ambrosio Jiménez, uno de los condenados por la ampliación de El Trompo?
¿La playa de Los Roques (y el sendero que la bordea) se
encuentra en Los Realejos o el término municipal comienza en El Guindaste y
acaba en El Terrero? ¿O le decimos a Peyo que vuelva a sus orígenes y se venga
al barrio?
Con tanto piche de última hora –o año preelectoral– ¿nos van
a tener hasta mayo próximo dando vueltas como trompos?
Sigue tú, porque yo ya me cansé.






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