Pero ciñámonos a lo que hoy nos concita. Recuerden que hace
unos días les conté (y a los concejales de la oposición) la odisea para una
simple solicitud de un vado permanente. Espero y deseo, por el bienestar de los
futuros peticionarios, que alivien la burocracia. Escribía de cómo me fue
requerido cierto documento, a elaborar por aparejador o arquitecto y cuyo montante
económico –así se me reconoció– ascendía a una cantidad que oscila entre los
250 y 300 euros. Cuando ello se podría obviar –así lo entendemos todos aquellos
a lo que no nos gusta complicar las cosas– con una visita al domicilio para
comprobar si lo que se demanda puede ser concedido o no. Al tiempo que nos
dejaban la cartera más tranquila en tiempos tan convulsos. Que ya es suficiente
abonar el importe de la placa y la tasa anual pertinente.
Y al día siguiente (martes de esta misma semana) volví con
el candente tema de la conexión del Camino de El Patronato con la TF-5. Que resumía
con la falta de agilidad (por no plasmar aquí dejadez total) en la tramitación
del Plan General de Ordenación. Documento que, desde hace varias décadas, debía
haber previsto este particular. Con lo que los disparos a instituciones de
ámbito supramunicipal son quejas sin fundamento alguno. Es algo así como si yo
tuviera un estanque lleno de agua y listo para distribuir a varias propiedades
colindantes y hubiese un propietario que no programó una canalización para que
el líquido elemento llegara a su huerta y ahora exigiera que fuese un servidor
el que le haga una atarjea o le coloque una tubería. Hombre, y de camino, ya
puestos, que le riegue la platanera.
Saben ustedes por el despliegue informativo habido que
nuestro actual alcalde, bien motu proprio, bien al dictado, elevó dos
propuestas al Cabildo con las que entendía que debería quedar zanjada la
polémica conexión. Eso sí, a la semana ya se estaba quejando en todos los medios
de comunicación de que la corporación insular no le había contestado. Y yo por
lo del vado, que deberá ser un trámite mucho más sencillo, estuve más de dos
meses esperando. Para que luego me salieran con lo que ya te conté.
Les prometo solemnemente que pondré todo de mi parte para no
cansarles más con este asunto. Pero como observo que siguen deambulando lumbreras
por las redes sociales que dominan los más peliagudos temas con una solvencia
de digna de ¿encomio? (en canario, que se los maman como millo), les apunto dos
datos:
En el BOC número 133, de 12 de julio de 2017 se publica lo
siguiente: Ayuntamiento de Los Realejos
(Tenerife). 3417 Gerencia Municipal de Urbanismo. Anuncio de 2 de julio de
2017, por el que se someten a información pública el Documento de la Adaptación
Plena del Plan General de Ordenación de Los Realejos, al Texto Refundido de las
Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de
Canarias y a las Directrices de Ordenación General y Turismo de Canarias, y el
Informe de Sostenibilidad Ambiental Modificado. En dicho documento se
contempla que el Camino El Patronato pase de ser un camino agrícola a viario
municipal, pero sin acceso a la carretera
de interés regional TF-5.
¡Cuánta previsión! No se me ocurre otra cosa. Creo que Jonás
Hernández, concejal en aquel entonces, sugirió algo al respecto y… el resultado
salta a la vista.
Y falta el otro dato:
Las dos flamantes
propuestas de nuestro ayuntamiento se formulan
basándose en un informe de la policía municipal, sin proyecto ni aval
técnico alguno. Es decir, Adolfo, para entendernos, yo para un vado debo
remitirte plano acotado de la acera y tal y cual, firmado por un profesional
competente, y tú… de chapucero. Es que esos malvados funcionarios y políticos de
más allá de nuestra fronteras… No, así no.
Tengan todos un muy feliz fin de semana. Y sigan plasmando cancaburradas
y pinchando en el me encanta, que es lo que se estila.


Uno también espera respuesta de un escrito dirigido a V.I., van pasando los años. Siempre perdemos los mismos. Salvador García Llanos
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