domingo, 4 de septiembre de 2022

La calle es mía

Se le atribuye la frase a Manuel Fraga. Aunque la inmensa mayoría alega que se trata de otra leyenda urbana más, hubo un medio (Triunfo) que reprodujo una hipotética conversación entre el fundador del PP y Ramón Tamames, uno de los líderes del PCE en aquel entonces, acerca de una manifestación que se había convocado para exigir derechos ciudadanos y libertades democráticas, en la que, supuestamente, el gallego espetó la mencionada expresión en una más de sus enérgicas salidas de tono.

Viene lo anterior a cuento de unas declaraciones del presidente regional del Partido Popular con motivo de la inauguración del curso político en Arrecife. En el hotel que se vislumbra en la foto que ilustra este comentario. Y un servidor se pregunta, no sin cierta extrañeza, que si pretenden los populares ganar la calle y la confianza de los ciudadanos, ¿cómo no optaron por celebrar ese encuentro en un lugar público y abierto a toda la población? En el Mercadillo de Teguise, por ejemplo. No, lo hicieron en un recinto cerrado y ante los incondicionales de siempre. Así se luce hasta el rebenque de la platanera que suscribe estas líneas, a saber, yo mismo.

Sostiene Domínguez que hay que bajar impuestos, cantinela recurrente y punto primero del manual de instrucciones. Pero obvia que de esos recursos también se nutren los ayuntamientos. Se lo recuerdo porque él fue alcalde de mi pueblo hasta el otro día. Pero como se ausentaba… Y quien se jactaba de los superávits en la villa histórica realejera –se ponía como ejemplo del ahorro (recuerden su cochinito), cuando en realidad se trataba de una ejecución muy deficiente de lo plasmado en el documento de los presupuestos municipales– demanda ahora al Gobierno de Canarias que el dinero recaudado no debe estar en las arcas de las administraciones sino en el bolsillo de los ciudadanos. Morirá víctima de su contradicciones, pues sigue erre que erre. Deberá mirarse en un espejo vertical que abarque, como mínimo, hasta el ombligo, porque el mágico que tiene ahora solo le responde al mecachis, qué guapo soy (Carlos Arniches). Bueno, Pablo de Tarso se metió fuerte leñazo cuando se cayó del caballo para darse cuenta de lo equivocado que iba.

Recuerden, si a bien lo tienen, todas las veces que sostuve su metamorfosis radical cada vez que nuestro licenciado traspasaba las lindes del pueblo. Lo que ayer era hipódromo, pasaba a convertirse en recinto ferial y tan pancho. Los atascos de Los Barros no eran tales y los de la TF-5 se evitaban con un vuelo en parapente. ¿Alguien guarda los programas electorales?

Canarias, sostiene Domínguez, se halla a la cola de todo (sanidad, educación de pendencia, pobreza, paro…), somos un 10% más pobres, mientras que el Gobierno es un 64% más rico. De su cartera no dijo nada. De sus emolumentos por estar paseando en horas de trabajo, mutis por el foro. Debe ser que los artífices del denominado Pacto de las Flores han montado una nueva jardinería con ese incremento de los fondos públicos. Y yo comprando el sustrato en lugar equivocado.

Vamos a ganar, claro que vamos a ganar, ha enfatizado. Ya saben que él no pierde ni al parchís. Y cazando conejos, ni te cuento. Luego arremete contra el medianero (qué original es don Manuel; habrá pagado derechos de autoría a otro fugado: Clavijo) por la llegada de más de diez mil inmigrantes a  estas islas (un 15% más que el pasado año). Los de las pateras. A esos que hay que expulsar al más puro estilo Soria cuando los fletaba desde Las Palmas. Y se olvida nuestro ínclito personaje hasta de su lugar de nacimiento. Claro, unos hijos y otros entenados. Unos de universidades privadas y otros muertos de hambre. Pero todo se cura con unos golpes de pecho y unas refriegas de cinismo en cualquier ceremonia o ritual.

Como se encerraron en el hotel, la alcaldesa (popular) no tuvo tiempo de enseñarles la “calle”, la realidad de un Arrecife lleno de mierda, donde campa a sus anchas el desorden y el caos, con infraestructuras que dan pena, donde se queman contenedores y coches a porrillo… Si esta es la propuesta de futuro, ya pudo Manolo llevar a cabo la inauguración de marras en el auditorio de la Casa de la Cultura de Los Realejos, que, a falta del de fundamento que demanda Adolfo para este Norte, es lo que hay. Y les sobraba sitio. Como las obras de remodelación del Cine Viera se encuentran paralizadas por culpa de las palomas… En fin, guárdenme un par de curieles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario