jueves, 8 de septiembre de 2022

La punta del iceberg

No creo ser nada sospechoso de haber permanecido en silencio ante la falta de planificación urbanística en mi pueblo. No voy ahora  a recordar las veces que he escrito algo sobre ese particular. Dejo tal ejercicio a quienes tengan menos ocupaciones que un servidor. Tampoco interesa –así lo entiendo– empezar a buscar culpables de que Los Realejos, por ejemplo, no disponga de entradas y salidas en unas mínimas condiciones que no te supongan mayores quebraderos de cabeza o pérdidas de tiempo más allá de lo que se entienda por razonable. Pero…

Tres mandatos (doce años) puede ser período suficiente para que un equipo de gobierno estudie qué quiere para nuestro territorio. Y si el señor Domínguez no se hubiese entretenido en jugar a salvapatrias –siempre encontró defectos en administraciones de superior rango, pero fue incapaz de mirarse el ombligo siquiera unos minutos– quizás no estuviésemos en la actualidad tirándonos los trastos por el cierre de la salida de El Patronato. Que es solo la punta del iceberg de un pasotismo que raya la negligencia. O colapsando de manera permanente el tramo de Los Barros. Hecho que ya era moneda corriente antes de las obras en Los Cuartos, ni que decir tiene el panorama que se nos presenta en estos momentos.

Si en lugar de estar persistentemente en sesiones fotográficas –ya dan de cara– para sacar a la luz proyectos e ideas –que de repetidas cansan hasta decir basta– se dedicaran a proyectar un municipio que dé respuesta a las demandas ciudadanas para las próximas décadas, quizás no se tendría que recurrir a reavivar piscinas, hipódromos o restauraciones de los bienes patrimoniales realejeros. Solo los correveidiles babosos –aquellos que parasitan por lo que caiga– aplauden con las orejas estos abandonos incomprensibles. Son los escarabajos peloteros (scarabaeus laticollis) –perdónenme los pobres animalitos por la odiosa comparación– que se lanzan a las redes sociales y ponen en evidencia a todo un colectivo porque llega, parece ser, el no va más de cierta profesión, aunque en tal faceta lleve la friolera de cero segundos desempeñando la sacrosanta misión. Oh, fíjate tú que sin empezar el pimpollo, ya sobran los demás. ¿Que no lo entendiste? Pues yo me encuentro más relajado, y si me invitas a un cortado…

Tras el litigio habido en el tristemente famoso muro de La Montaña –nos quedamos sin acera y sin una rotonda que regulara el tráfico en la entrada a la carretera de La Luz y, de paso, en el enlace con Los Afligidos– tendremos otro en El Patronato. Al final, se decante el fiel de la balanza hacia uno u otro lado, vendrá a ser la solución un nuevo remiendo. Porque el embudo (tapón, caos o como demonios quieras llamarlo) de la siguiente rotonda (en el Alteza) seguirá presente en el calvario.

Tengo constancia de que hubo, asimismo, ofrecimiento desde el Cabildo Insular para la apertura de una vía que comunicara directamente el Polígono Industrial de La Gañanía con la autovía por la zona de La Higuerita, con lo que se evitaría el penoso tránsito por Los Cuartos. ¿Se ha movido el gobierno realejero para que tal desahogo se convirtiese en una realidad? Lo ignoro, pero la testaruda realidad le hace a uno pensar que no. Únanle el que los concejales son tan versátiles (lo de la pericia, valía, aptitud o idoneidad pasa a un segundo plano) que lo mismo en un mandato se hallan al frente de Hacienda, como al siguiente en Urbanismo, y al tercero en Fiestas. O si no hagan un repaso a los que empezaron con Manolo en 2011 y saquen conclusiones. Porque en el pueblo estamos necesitados, de una vez por todas, de profundos exámenes y dejarnos de machangadas con postureos y falsedades. Incluyo, por supuesto, a los de yo voto por la persona. Y si es de buen ver, añado, a tomar aire fresco las capacidades para asumir responsabilidades de gran enjundia. De pruebas previas para demostrar competencias y habilidades… después hablamos.

Prima, en suma, la confrontación. Los réditos electorales se estudian en función de variables que no guardan relación directa con las mejoras de la ciudadanía. Primero lo mío y luego se verá. Como, además, la semilla sembrada ha surtido efecto y ha germinado en la escasa sustancia gris de adláteres y advenedizos, que pierden las partes pudendas a cambio de las migajas de rigor, ¿para qué más adormidera?

Cuando es la improvisación la guía del gobierno de un municipio, cuando la planificación brilla por su ausencia y se cuenta, asimismo, con la aquiescencia de un elevado número de palmeros (que no de La Palma) de tres al cuarto, que no dudan en alongarse a cuanto artilugio se ponga a su alcance para seguir haciendo… el ridículo (ellos no son capaces de captarlo pues siempre circulan con la luz corta), el avance se antoja complicado. Y son varios los que guardan a buen recaudo los programas electorales porque están llenos de fotos bonitas. Su contenido (las promesas)… Jolines, mira que eres pesado.

Aunque los sueños se me rompan en pedazos, resistiré.

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