Recuerdo vagamente –no sé si producto de lo que escuchaba o
que llegué a presenciar alguna de las últimas fiestas de El Toscal o La
Longuera: hay cierta nebulosa en las remembranzas– que en torno a las cruces de
ambos lugares (la fusión llegó más tarde) se celebraban sendos acontecimientos
festivos. La caseta del tiro de Vicente “El Parranda” era cita obligatoria para
demostrar la puntería en el derribo de las bolas. O aquel escenario en los aledaños
del chorro en La Longuera que se vino abajo con músicos e instrumentos. O el
pique entre ambos barrios que se materializaba lanzándose voladores desde la
Casa Azul.

El progreso lo cambió todo. De aquellos tiempos del mirlo y
el tabobo (Carmen Machado) pasamos al cosmopolita Toscal-Longuera (o
Longuera-Toscal, que uno, nacido en La Gorvorana no tiene mayores prejuicios). Y
al comienzo de la década de los años ochenta del pasado siglo se inició la
aventura de celebrar las fiestas en honor de Nuestra Señora de Guadalupe.
Cuando ni siquiera había llegado la nueva imagen de Ezequiel de León.
Si mis cálculos no son erróneos, debió ser en 1981 cuando
Feni (Felipa Rodríguez Rodríguez, en la actualidad flamante empresaria de
Javilar Textiles, y en aquel entonces presidenta de la incipiente Asociación de
Vecinos La Barca) se embarcó (valga la redundancia) en la aventura de dar
comienzo a una andadura bastante fructífera y que, pasados los años, significó
un importante hito para el mes de septiembre en el populoso núcleo poblacional
realejero.
De lo que sí estoy seguro es de un concurso de redacción,
que versaba sobre cualquier tema relacionado con el barrio, y en el que tuve el
honor de ser premiado con un elegante bolígrafo. Y hasta vergüenza me da el
reconocer que fue debido a que no se presentó sino un trabajo: el mío.
Pero estaba sembrada la semilla y Jorge cogió el relevo al
año siguiente (1982) y entre el 8 y 13 de octubre (viernes a miércoles) se
desarrolló un programa de actos, plasmado en un folio mecanografiado, del que
se reprodujeron unas decenas de fotocopias, de los que podemos destacar:
festival de elección de Miss Barrio, cabalgata anunciadora, verbenas, cross
popular, exhibición de kárate, sortija de bicicletas, festival infantil, lucha
canaria, fútbol entre solteros y casados (en Los Príncipes), papada, entrega de
bandera…
A partir de ahí, y siempre en el noveno mes del año, los
avances fueron significativos. A título de ejemplo, detallemos en qué consistió
el gran festival de variedades del 16 de septiembre de 1983 (viernes) en el
Polideportivo, que presentó Fabriciano Díaz, un locutor realejero de Radiotelevisión
Española en Canarias y que, junto a Cándido López, fue un asiduo en los eventos
festivos del barrio:
Orquesta ABV (Pamplona), que actuaba en el Hotel Maritim,
Añoranza (grupo folclórico), Cuarteto Los Tanausú (canción moderna), Paulino y
Rosi (Magic Show), Juan Luis Calero (humorista e imitador) y la actuación
estelar del famoso cantante de Eurovisión Braulio.
Como bien podrán comprobar en la ilustración, ya el programa
tenía algo de color y aunque seguía siendo un simple folio doblado, la mejora
era indudable.
(finalizamos mañana)
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