viernes, 25 de noviembre de 2022

Nueva cita

Nos estamos volviendo inconformistas. Y con la del mes de junio ya no tenemos suficiente. Todos queremos más, dice la canción tantas veces versionada. Por consiguiente, que comenzó a poner en boga Felipe González a partir de 1982, si no nos lo impide algún voxero desmadrado –qué triste espectáculo y cuánta vergüenza para los que quemamos pestañas en el campo educativo– mañana estaremos en Los Garrafones nuevamente a eso de la una y media de la tarde. El incombustible Carricondo sigue siendo el artífice de que los encuentros se sucedan. O le hacemos entrega de una medalla o lo declaramos persona non grata. Eso, sin término medio. O a la gloria o al infierno, que sostendrán los creyentes.

La foto es también de noviembre, pero del año 2018, cuando nos reunimos en el Realejo. Fue en el Círculo Viera y Clavijo, que para eso tenemos al compañero Grillo en la directiva de la Sociedad. Pero el lugar es lo de menos cuando prima la voluntad de pasar un agradable rato –qué digo, un buen puñado de horas– y no para contarnos las batallas del abuelito. Porque el que menos sabe es capaz de narrarnos cómo se cultivan las papas andinas o se injertan los frutales más inverosímiles.

Y los que no tenemos ni la más remota idea de agricultura, nos dedicamos a escribir boberías. Así que lo mismo llevo unos cuantos ejemplares de la última publicación (vale, llámalo libro si te apetece) para comprobar si a alguno le sobran 10 euros. Que no, ya te lo conté, para mí ni un céntimo. Después de que se cubran los gastos de la edición, y hayamos pagado la factura de la imprenta, será la Sociedad Valle de Taoro la destinataria de lo que pueda recaudarse con la venta. Que buena falta le está haciendo en este retorno a la normalidad tras el profundo bache sufrido. Bueno, algo más que un bache, casi un pozo de unos buenos cuantos metros.

Y, si les parece bien, una décima, un collage y una salvedad: como de informática y nuevas tecnologías voy justito (que ya uno tiene sus años), como quedó, quedó.

Mañana habrá nueva cita / para charlar y comer, / pues todo no puede ser / visitas a la botica. / El encuentro fortifica / el lazo promocional / con un enorme caudal / de amistad bien cultivada, / la que antaño fue engendrada / en la querida Normal.

Perdonen la poquedad, pero otro quehaceres me tuvieron entretenido y es que esta vida de jubilado suele tener más actividad de la que te imaginas. Hay días en que las veinticuatro horas no dan. Una agenda como la de cualquier político que se precie. Pasen un feliz fin de semana. A ver si la próxima llueve algo.



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